Y BBVA lo ha entendido, como demuestra en la denominación de sus nuevas tarjetas, que comenta Markarina: simple, claro y directo:
No digas prepago, di Tarjeta antes
No digas débito, di Tarjeta ahora
No digas crédito, di Tarjeta después
No digas revolving, di Tarjeta a tu ritmo
Una vez más, una lección de visión comercial: aunque en la empresa estemos muy acostumbrados a ciertos términos, no tenemos que obligar siempre a que el consumidor los conozca y los maneje con la misma comodidad con que nosotros lo hacemos. Bastante cuesta llegar a él como para que encima lo metamos en líos interpretativos.
Hace tiempo que no escribimos en nuestro blog Javier. Así somos los directores de marketing megaocupados (un poco con sorna, si me lo permitís)…
Esta mañana he leído algo interesante. M´agrada! (que dirían algunos de mis amigos …) y siento esa necesidad irrefrenable de compartirlo con los demás,…
2.- “Be water, my friend”. Nos puede recordar a alguna marca.
3.- De la batalla de la “no atención” habla Fernando Polo, http://www.linkedin.com/in/fernandopolo. Yo seguiría llamándolo la batalla de la atención, aunque estoy de acuerdo en tratar de conseguirla de la manera menos intrusiva posible.
Buscamos la atención del consumidor. Y vaya! Esto que has escrito Fernando, esos 11 puntos, me recuerdan a muchas cosas que espero de mis amigos.
Las marcas tienen nombres, tienen personalidad, tienen actitudes. Lo que significa que podamos casi percibirlas y tratarlas como personas. Se dirigen a nosotros como personas.
Son amigas las marcas?
No nos olvidemos: la batalla esté en la mente del consumidor. Seamos amigables.
Enhorabuena y gracias Fernando por ese pequeño y tan ilustrativo post. Gracias tb a ti Antonio por habérmelo enviado.
“Puedes ser una persona normal aunque tu coche no lo sea”…
Dos marcas que hablan por sí solas:
Fernando Alonso no es lo que entendemos por una persona normal y Renault, aún siendo razonable y normal que busque su diferenciación, es una marca normal. No? Al menos a los ojos de los consumidores.
Parece arriesgado un mensaje en sentido contrario a lo que las marcas hablan por sí solas.
Es cierto, hace meses que no escribo. La verdad es que últimamente ando más que liado, pero saco un huequito para poneros el último spot de Caser, dentro de una campaña que seguramente habréis visto en la tele y en soportes de exterior. Creo que mis colegas se han lucido con una película notoria y divertida:
Y ya que estamos, os pongo también piezas anteriores que nos animan a ver el lado optimista de la vida:
Vivir en positivo
Y otras dos un poco más antiguas: “Atasco” y “Lunes”
No sé si hay que hablar de perfiles ideales, sí de deseables. Y aunque parece que los profesionales del marketing y la comunicación puedan ser en la actualidad los más prescindibles, en mi opinión las empresas que no apuestan claramente por estas dos disciplinas cometen un gran error.
Todo hay que decirlo, también depende de lo que una empresa entienda por marketing.
A mi juicio, el profesional de marketing que será crucial en el futuro para las empresas, o que empieza a serlo ya ha de ser:
Fácilmente adaptable, que se mueva bien en los nuevos escenarios
Un especialista en su área con una experiencia demostrada
Conocedor del resto de disciplinas: comercial, finanzas, gestión de recursos (entre ellos los humanos), logística, producción,…
Versátil, que se mueva bien con y entre esas disciplinas
Será imprescindible que se trate de una persona abierta, flexible, pero firme y segura
Su formación se da por supuesta y será un requisito clave, aunque ha de ser un profesional inquieto, preocupado por estar al día, de la economía en general, de la empresa, de los acontecimientos más relevantes, de los avances en el mercado, el sector, las herramientas,…la política, la sociedad, la cultura, los valores,…
De lo contrario no podremos llegar al nuevo consumidor:
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