Este verano en Santander me encontré con una iniciativa promocional muy interesante, fruto de una simbiosis entre dos negocios situados en el Parque de las Llamas: un restaurante y un parque infantil indoor con monitores (el clásico “sitio de bolas”) llamado Dibertipark.
La promoción se llama “Postre tranquilo” y consiste en que si comes en el restaurante con los niños puedes disfrutar gratuitamente de media hora de estancia en el parque infantil para los niños que lleves. Sin ser una promo complicada ni especialmente novedosa me gustó por varias razones:
- Aprovechamiento de recursos: en el parque infantil no dan de comer a los niños, así que probablemente la hora de la comida sea la de más recursos ociosos del día.
- Mensaje: la acción de sampling apela directamente al argumento emocional del postre tranquilo: para los que no lo hayais podido experimentar, os aseguro que después de una comida con niños no hay nada mejor que poder disfrutar del postre con un rato de paz.
- Target: el doble target padres-hijos se ve fuertemente recompensado, y el poder de prescripción de los niños en este caso es muy alto.
- Generación de leads: la recogida de datos para dejar a los niños es precisa (se exige DNI), completa (se exige móvil por si ocurre cualquier incidencia) y el formulario está pensado para la posterior incorporación a un fichero de clientes potenciales con un 100% de afinidad. Por supuesto, con cláusula de LOPD incluida.
- Producto: en media hora no da tiempo a aburrirse, así que la satisfacción del target infantil está asegurada.
- Venta cruzada: en el parque infantil tienen una serie de artículos de compra por impulso orientados al público infantil perfectamente a la vista e incluso accesibles para ellos directamente, con lo cual la compra está casi garantizada. Además, la señorita de recepción te da información sobre las actividades del parque durante el año, la temporada veraniega y las instalaciones. Como estás disfrutando de un regalo es difícil escaparse a la explicación.




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