Hace tiempo que no escribimos en nuestro blog Javier. Así somos los directores de marketing megaocupados (un poco con sorna, si me lo permitís)…
Esta mañana he leído algo interesante. M´agrada! (que dirían algunos de mis amigos …) y siento esa necesidad irrefrenable de compartirlo con los demás,…
2.- “Be water, my friend”. Nos puede recordar a alguna marca.
3.- De la batalla de la “no atención” habla Fernando Polo, http://www.linkedin.com/in/fernandopolo. Yo seguiría llamándolo la batalla de la atención, aunque estoy de acuerdo en tratar de conseguirla de la manera menos intrusiva posible.
Buscamos la atención del consumidor. Y vaya! Esto que has escrito Fernando, esos 11 puntos, me recuerdan a muchas cosas que espero de mis amigos.
Las marcas tienen nombres, tienen personalidad, tienen actitudes. Lo que significa que podamos casi percibirlas y tratarlas como personas. Se dirigen a nosotros como personas.
Son amigas las marcas?
No nos olvidemos: la batalla esté en la mente del consumidor. Seamos amigables.
Enhorabuena y gracias Fernando por ese pequeño y tan ilustrativo post. Gracias tb a ti Antonio por habérmelo enviado.
“Puedes ser una persona normal aunque tu coche no lo sea”…
Dos marcas que hablan por sí solas:
Fernando Alonso no es lo que entendemos por una persona normal y Renault, aún siendo razonable y normal que busque su diferenciación, es una marca normal. No? Al menos a los ojos de los consumidores.
Parece arriesgado un mensaje en sentido contrario a lo que las marcas hablan por sí solas.
Después del fiasco del año pasado, en el que RTVE consiguió una extraordinaria notoriedad en el festival de Eurovisión a base de patear el producto, este año han recapacitado.
Releyendo el post me mantengo en mi teoría: RTVE no supo controlar la posible influencia del canal internet, y por eso el Chiki-chiki se les vino encima sin posibilidad de control. Ya puestos, aguantaron el tipo e intentaron sacarle el máximo provecho, pero ya han escarmentado.
Para la próxima edición, han revisado el proceso de elección del candidato, y confiesan que “Queremos tener más controlados a los hackers” y “Hemos aprendido mucho de la experiencia del pasado año”. Más allá del nuevo modo de elección, en el que no entro, aplaudo a los responsables por intentar salvar el producto Eurovisión, y no sólo lograr una buena cifra de audiencia a base de escándalo, cachondeo y farándula.
Visión de producto a largo plazo. Creo que es una buena lección de cómo rectificar cuando se han hecho las cosas mal.
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