Vamos a hacer un poco de caso a Porter, para integrar Internet en la estrategia de nuestra empresa y ver qué puede aportar en nuestra cadena de valor. Una de las cosas que podemos empezar a pensar es:
¿cómo puedo transferir a mi cliente actividades que yo hago ahora mismo, y que puedan suponerle un valor añadido?
Un paradigma reciente de esto, conocido por todos, es el de IKEA, un lugar donde tú lo haces casi todo: miras lo que quieres comprar, mides, apuntas, buscas en el almacén, cargas, transportas y montas el mueble. Una locura, ¿no? Pues a pesar de todo, el concepto es muy bueno, porque supone un beneficio claro para el consumidor, en este caso concreto la posibilidad de tener un mueble “de diseño” a un muy buen precio. Hay muchos ejemplos en los que el beneficio para el consumidor no está tan claro y a los que nos hemos acostumbrado, como los autoservicios o las gasolineras. La cosa está en descubrir el punto, ver si es un beneficio para el consumidor y ponerlo en práctica.
Internet también nos puede ayudar en este sentido. Ayer me contaron un caso que me encantó y que quería compartir con vosotros:
- Caso: The Guardian tiene acceso a una extensísima documentación, como otros medios de comunicación, sobre los gastos de los miembros del parlamento, y quiere investigarlos.
- Problema: son 458,832 páginas para revisar y decidir qué tipo de información tienen, si es comprometida y si hay que investigarla.
- Solución posible (y carísima): poner a parte de la plantilla del periódico a trabajar en ello.
- Solución elegida (baratísima): poner a la audiencia a analizarlo, a través de una sencilla página en Internet.
- Resultado: en el momento de escribir este post, dicen que “We have 458,832 pages of documents. 24,497 of you have reviewed215,285 of them. Only 243,547 to go…”





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