Business Intelligence y sentido práctico

Voz: Javier Poveda 13 comentarios »

El Business Intelligence es una disciplina que se ha cultivado desde siempre, con una u otra perspectiva. Según algunos, es una ciencia antigua y conocida, según otros consiste en el reto de medir. Todo esto es cierto, pero como en todo, a veces la complicación de una ciencia en crecimiento nos hace perder la visión del sentido práctico.

Hace poco un gran ponente en el ámbito del ecommerce nos comentaba en MIB que él tenía cuatro datos (uno, dos, tres, cuatro) que miraba cada mañana para ver si iba bien. Su negocio, muy competitivo y ampliamente medible, genera miles de datos que podríamos medir y ver evolucionar, y sin embargo él miraba sólo cuatro. En eso creo que consiste precisamente la inteligencia de negocio: no tanto medir por medir, sino conocer a través de la medición.

Decía George Steiner (que no es un gurú de la empresa sino un tipo contrastadamente culto) que “Nunca como ahora ha habido más información y menos conocimiento”, y yo creo que precisamente esa es la clave: ser inteligente en el negocio significa conocerlo, no tanto medirlo.

En una empresa de tamaño medio nos podemos encontrar con enormes cantidades de información y la tentación es generar cada vez más y más. Eso es parte del camino, pero a partir de ahí:

  • Aprende a saber medir, y una vez que ya lo sepas, fíjate sólo en algunos datos representativos que te aporten verdadero conocimiento. Cuando alguno de esos datos te extrañe, es hora de bucear en los que están más adentro, pero no antes.
  • Intenta predecir el futuro, y no te quedes en generar complejos modelos que se retroalimentan continuamente sin aportar nada nuevo. Los grandes empresarios hacen las cosas simples.
  • No hagas datamarts simplemente por acumular datos. Trabaja más bien en cuadros de mando sencillos y que hagan evidentes los problemas que hay de fondo.
  • Piensa en la inteligencia de negocio como parte fundamental de tus capacidades si tienes un negocio. Las empresas de reciente creación que tienen integrada esta capacidad desde su nacimiento tienen mucho mucho camino avanzado, como los niños que aprenden una segunda lengua en su propia casa: aprenden sin saberlo y ya nunca lo olvidan.
  • Ponte en buenas manos. Recientemente he tenido la oportunidad de valorar numerosas propuestas en este ámbito y al final lo simple -aunque parezca tan simple que no aporta gran valor- a veces es lo mejor. Los expertos -sobre todo los que comercializan herramientas de BI- hacen preciosos gráficos con montones de cosas que sus aplicaciones solucionan. A veces te bastará con tener dominadas dos o tres de esas materias para empezar.
  • Si tardas más de diez minutos al día o un hora a la semana para responder a la pregunta “Qué tal va mi empresa”, o tu empresa es muy compleja, o tienes muchos ámbitos de responsabilidad, o estás mirando demasiados datos y muy poca información que te genera conocimiento.
  • Si un dato que miras de forma periódica y casi casi compulsiva ya no te aporta nada, no lo mires más. Búscate otro que te genere más conocimiento y aprenderás mucho más.
  • Si trabajas en una empresa grande que no hace nada de BI, ten paciencia y ve poco a poco. El ser humano normal y corriente -he visto algunos que no lo son y desde luego es admirable verlos- no es capaz de mirar y asimilar cientos de datos diariamente. Tres o cuatro datos sí (aunque también he visto gente que ni eso…)

En definitiva, no te ahogues en un mar de datos y sé práctico. Ya lo dijo Sócrates: “Sólo es útil el conocimiento si nos hace mejores”.

Me han gustado mucho, porque creo que son muy aplicables, las 10 leyes de la simplicidad de John Maeda aplicadas al Business Intelligence:

  • Reducir. La manera más sencilla de alcanzar la simplicidad es mediante la reducción razonada.
  • Organizar. La organización permite que un sistema complejo parezca más sencillo.
  • Tiempo. El ahorro de tiempo simplifica las cosas.
  • Aprendizaje. El conocimiento lo simplifica todo.
  • Diferencias. La simplicidad y la complejidad se necesitan entre sí.
  • Contexto. Lo que se encuentra en el límite de la simplicidad también es relevante.
  • Emoción. Es preferible que haya más emociones a que haya menos.
  • Confianza. Confiamos en la simplicidad.
  • Fracaso. En algunos casos nunca es posible alcanzar la simplicidad.
  • La única. La simplicidad consiste en sustraer lo que es obvio y añadir lo específico.
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Reputación online: escucha y actúa

Voz: Javier Poveda 4 comentarios »

Claro que es difícil gestionar la reputación online. Casi todo, según como se mire, es difícil. Me gusta una historia que acabo de leer en Brandlife: Danonino gestionando su reputación. Entre otras cosas, han hecho esto:

Sé que el post de hoy es muy obvio, pero a veces hay que recordarlo. Para gestionar tu reputación online hay que seguir los siguientes pasos:

  1. Convéncente, eso existe. Aunque no lo mires, existe. Aunque no lo leas, la gente habla sobre ti. Aunque no intervengas, la gente lo hará por su cuenta. 2.0 = interactividad, participación, respuesta (y no es una moda).
  2. Mira, lee, escucha. Si no lo haces, otros lo harán por ti. Para empezar, la competencia, que mirará sorprendida tu inactividad (no lo llamemos pasividad, que no siempre el motivo es la falta de interés). Hay montones de herramientas de medición, y muchísima gente hablando de ello. [Editado el 5/4/2010: Completísima recopilación de Herramientas para monitorizar información en medios sociales, de eCuaderno]
  3. Hazte tú mismo participativo de forma interna, y me explico. ¿Cómo han crecido las redes sociales, el 2.0 y el gran aumento de información cooperativa? Dejando a la gente cooperar. Si te da mucho miedo que tus clientes cooperen, hazlo internamente, premia a la gente de tu empresa por localizar comentarios positivos y negativos en Internet, e incluso motívales de algún modo para que intervengan de modo constructivo y positivo. Es verdad, tú solo/a no puedes, pero tienes muchas manos por ahí.
  4. Quita solamente un poquito de tu presupuesto de medios e inviértelo en reputación online. A lo mejor en una primera fase sólo tienes que monitorizar, pero al menos sabrás cómo orientarte después.
  5. Ponte en buenas manos, si no sabes. La reputación online es un asunto delicado, con gran facilidad de complicarse y de hacer válido aquel dicho de que peor fue el remedio que la enfermedad.
  6. Lee, hay mucho escrito sobre el tema. Puedes empezar por aquí, o aquí, luego sigue buscando.
  7. Inspírate, no es malo. Una pista, mira lo que las compañías del Fortune 100 están haciendo en social media. (via @aitorgrandes).

Bueno, también puedes ahorrarte dos duros, cerrar las orejas y dejar que digan cualquier cosa de tu marca. O quizá no te importe…

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Organizando tus viajes en Internet

Voz: Javier Poveda No hay comentarios »

Reconozco que no soy un gran viajero, y por tanto no me considero autorizado para escribir en profundidad sobre viajes, que es el tema de esta semana en el Reto Blogger II. Así que me he puesto a investigar sobre qué recursos hay en Internet para facilitar los viajes, y cómo compramos viajes los españoles a través de Internet.

Una cosa está clara, los viajes son una de las cosas más compradas en Internet, como nos ha recordado recientemente AIMC, con una tendencia que se va consolidando con los años:

Si lo miramos de forma objetiva, la compra de viajes cumple una serie de ingredientes para triunfar en las ventas a través de Internet:

  • Producto intangible
  • Oferta amplia
  • Abanico amplio de precios
  • Gran sensibilidad al precio
  • Aprovechamiento de ventajas de venta masiva + información de viajes del long tail.
  • Similitud de pago en el medio online y offline
  • Buena propuesta de valor para el cliente
  • Buenas posibilidades de promoción inmediata
  • Posibilidad de atención personalizada, aunque sea de forma remota
  • Aprovechamiento de la comunidad
  • Riqueza de la experiencia de otros usuarios
  • Facilidad del delivery a través de documentos digitales

Siempre nos han contado que este sector es muy competitivo en Internet, y sin embargo aún queda bastante margen de desarrollo por ejemplo en el ámbito de SEM, donde las palabras genéricas están en torno a 1€ de CPC según la herramienta de búsqueda de palabras clave de Google, muy lejos de los CPC de sectores como los seguros, que tienen de forma habitual CPCs de 3 y 4 €.

Pero lo que más me sorprende aún es cómo compramos los españoles los viajes en Internet, al más puro estilo de Juan Palomo, yo me lo miro y yo me lo compro:

De los diez sitios más utilizados, seis son compañías de transporte en su mayoría aéreo, mientras que los sitios de pura venta comunitaria, consejo y participación están aún lejos de alcanzar esas cuotas de mercado como colectivo. Seguramente -no he profundizado en el tema- el efecto de comparación y compra directa posterior es salvaje en este sector: busco, miro y luego me lo compro directamente en el emisor de los billetes.

Y precisamente por eso creo que aún queda, a pesar de la competencia, un gran ámbito de actuación para redes sociales de viajes, o webs de valor añadido en sentido amplio. Una de ellas, Viajaris, que lleva ya unos años entre nosotros, tiene unas cifras bastante tristes: “actualmente somos 1303 viajeros, que hemos estado en 8 paises, hemos publicado 502 fotos, 3 videos y 62 experiencias”. Una vez más, me surge la pregunta de si será mejor ir desarrollando una red social para cada cosa que se nos va ocurriendo, o lograr una verdadera integración de intereses diversos en las que ya existen, como ha hecho Australia.com integrando una promoción con un juego de preguntas que sólo pueden responderse a través de Facebook.

Hace poco vimos que TripIt, un sitio donde organizar de manera completa tus viajes, había recibido una financiación de 7 millones de dólares. Allí puedes organizar los vuelos, reservar restaurantes, hacerte tus propios mapas e incluso recibir información instantánea sobre retrasos y cancelaciones. Por supuesto, muy de acuerdo con la propia naturaleza del servicio, están más que desarrollados en herramientas de movilidad, con aplicaciones para iPhone, Android y Blackberry:

Muchas, muchas ideas para los líderes de la venta online de viajes en España, aún un poco lejos de los grandes de más allá del charco.

Felices vacaciones, y felices viajes.

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