Me llega -de modo no solicitado- un mensaje (InMail) a LinkedIn.
Javier:
Tengo una propuesta interesante para hacerte respecto a la CAPTACIÓN DE NUEVOS CLIENTES para vuestra marca.
Cómo?
Utilizando acciones de email marketing en nuestra gran base de datos cualificada.Provado. [sic]
Como referencia captamos mayoritariamente para clientes del sector [y nombra unos sectores] tales como [y nombra unos clientes], y muchos más.Pago a resultado!
Quedo a la espera de tu respuesta para ampliarte la info. y hacerte llegar una propuesta a medida.
Saludos,
Bueno, pues investigo un poco sobre su empresa, porque el tema me recuerda a cuando empezábamos con esto del email marketing en España con IconosXmail, que luego fue Click Precision, más tarde fue comprada por Buongiorno y al final se fusionó con MyAlert (y todo esto en menos de dos años, ufff qué tiempos turbulentos).
Lo primero, y quede claro, el remitente en cuestión no escribe desde MyAlert ni Buongiorno. Es otro proveedor de listas, del que leo que “están especializados en captación de clientes”, que usan bases de datos opt-in, y que funcionan con el modelo de “pago por resultados”.
Y yo me pregunto: si me escribes a mi cuenta de LinkedIn, y ni siquiera me pides disculpas por la intromisión, ¿de verdad quieres que me crea que tus bases de datos están limpitas limpitas, puro opt-in y todo lo demás? No quiero perjudicarte a ti ni a tu empresa, G., pero no me lo creo. Mi primer contacto contigo hace que no me fíe ni un poquito de lo que me cuentas. Es verdad que, si nos agarramos a mis intereses de LinkedIn, tengo activa la opción de “Business deals”, así que yo mismo he dejado esa puerta abierta, pero al menos no perdamos la cortesía. Vale, muy opt-in no es pero acepto pulpo.
Y es que cada vez más la gente usa LinkedIn para abrir nuevos contactos (me parece bien), pero ni se presentan adecuadamente, ni te piden permiso ni te cuentan nada: te invitan a su red y punto. Si cuela, cuela.
La cosa me recuerda a otro proveedor que vino a verme hace tiempo y, en un mapa ciego de competidores (clientes suyos) que nos presentaba en un bonito powerpoint, nos comentaba: la barra roja es [y suelta el nombre de un competidor], la azul es [y suelta otro] y la verde es [otro más]. Me quedé alucinado. Lo siento, mientras dependa de mí no trabajaré contigo nunca, porque no quiero que mañana le cuentes a mis competidores en qué cosas estoy trabajando contigo. Fieles y confidentes desde antes de ser socios.
Sobre proveedores poco serios también hablaron en Markarina hace ya tiempo.
Ya sé que ser comercial es duro (y muy a menudo trato con algunos de ellos muy muy buenos), pero no perdamos las formas.



Comentarios recientes