Todos sabemos que hay dificultades por parte de los profesionales del marketing para llamar a las cosas por su nombre. Y, como hemos comentado en otras ocasiones con motivo del “Relájate y disfruta“, “Divide y vencerás”, “Nómina contante y sonante”, “Depósito salvaje”, o “Barrilete cósmico“, el sector financiero está cambiando en este aspecto en los últimos años.
Y BBVA lo ha entendido, como demuestra en la denominación de sus nuevas tarjetas, que comenta Markarina: simple, claro y directo:
- No digas prepago, di Tarjeta antes
- No digas débito, di Tarjeta ahora
- No digas crédito, di Tarjeta después
- No digas revolving, di Tarjeta a tu ritmo




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