En televisión vemos montones de spots, que tienen detrás inversiones millonarias, y en muchos de ellos nos asalta la duda -al menos desde mi punto de vista- de si son lo suficientemente eficaces como para que el responsable de marketing que está detrás pueda sentirse perfectamente seguro de que esa sea la mejor manera de emplear su presupuesto.
Desde hace tiempo estoy viendo, saliéndose de su bloque correspondiente como ninguno, el nuevo spot del Volkswagen Touran, equipado con park assist (ya se han apropiado del término), esa película en la que el niño afirma que “mi padre tiene poderes”.
Me gusta porque creo que cumple una serie de características imprescindibles en televisión:
- El guión es brillante, te inicia en la historia en segundos y esperas el desenlace.
- La realización es fantástica, una mini-historia perfectamente contada, tanto en las versiones largas como en las más cortas. Funciona y engancha.
- Es notorio, tanto la primera vez como la segunda, la tercera…
- Transmite producto, ideas concretas y ventajas destacables.
- Respira magia a través de la visión del niño, que luego se ve contrastada con la realidad.
- Nos cuenta algo concreto, no un etéreo concepto que necesitamos ver veinte veces hasta que nos damos cuenta de qué quiso transmitir el creativo.
- Da que hablar.
- Está muy centrado en el target (monovolumen = padres con hijos) por la problemática escolar generada y el padre yendo al colegio, cosa que nos ocurre de vez en cuando y llega al corazoncito del padre/madre con hijos en esas edades.
En definitiva, mi enhorabuena para los responsables de marketing y para la agencia.




9 de Febrero de 2008
Pues yo he pasado un poco de miedo, me ha recordado lo mal que se pasa de niño cuando te dá por ser diferente en algo.
30 de Junio de 2008
Me gusta ver lo connotado de estas publicidades, su aspecto retorcido, todo le hieratismo cutre de un colegio privado, el niño que quiere ostentar con eso, tal vez el chico es humillado por los otros chicos que tienen mas pasta.