Ayer me salió un mensaje de error en Feedburner, y la forma en la que está escrito me dio la idea de comentar algo sobre el asunto:

Al diseñar aplicaciones web y por extensión cualquier tipo de software, a veces desperdiciamos muchas oportunidades de comunicarnos con los clientes, en momentos de especial sensibilidad. Los mensajes informativos, instructivos, de error, etc. son momentos en que el usuario necesita de nosotros, y muchas veces no estamos ahí.
Con bastante frecuencia los mensajes de aplicación son escritos por informáticos, que son excelentes profesionales en lo suyo pero no siempre son brillantes redactores. Debería ser completamente obligatorio en los manuales de procedimiento que cualquier mensaje a un cliente de cualquier aplicación informática sea supervisada por el departamento de marketing. Es un contacto directo con el usuario, en un momento en el que nos necesita, y muchas veces la frustración de no entender lo que le queremos decir puede crear una experiencia completamente negativa.
Feedburner, y cada vez más gente, ha aprendido que es mejor cuidar estos asuntos, quitar el tono trágico a los mensajes de error y facilitar las cosas con explicaciones sencillas y fáciles de asimilar.
Aprovecho para rememorar una genial historieta de Creatas y ejecutas, del gran Daniel Solana, que se ha convertido en un clásico y con la que me he reído un montón de veces.




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