No sé si será porque tenemos más tiempo o más necesidad, pero según leo en Ciberprensa, la crisis dispara un 16% el Networking. El artículo, cuya lectura recomiendo, habla de que “la coyuntura económica actual unida a la incertidumbre en el puesto de trabajo ha disparado en un 16% la utilización de comunidades sociales y redes profesionales en Internet para reforzar las relaciones laborales, según un estudio elaborado por Nielsen Online, compañía especializada en la medición y análisis de audiencias en la red”.
Yo creo en el networking limpio (aquel que responde fielmente a una realidad), y por eso intento mantener mis herramientas de networking basadas en Internet lo más limpias posible. Soy usuario de LinkedIn y Neurona-eConozco (ahora Xing) desde hace un par de años, y de Facebook desde hace sólo unos meses. Y después de una cierta experiencia de uso estas son mis reflexiones:
- No me creo que alguien normal pueda conocer realmente a 500 personas, aunque tenga 500 contactos en LinkedIn. Bueno, a decir verdad sólo conozco a una persona con un disco duro cerebral capaz de mantener tanta información. El resto son cazacontactos. Mi consejo es huir de ellos, sólo eres una víctima más de su ansia.
- Ya casi no uso Xing, las restricciones si no eres usuario premium hacen que se quede muy lejos de sus competidores.
- Procuro diferenciar muy bien lo que comparto y con quién en LinkedIn y en Facebook. Salvo contadísimas excepciones, mantengo en LinkedIn las relaciones profesionales y en Facebook las personales. Por eso rechazo invitaciones de Facebook con cierta frecuencia si es gente a la que no conozco de verdad. La única excepción es aquellos con los que mantengo una relación algo particular por algún motivo (por ejemplo algunos bloggers a los que no conozco personalmente y a los que leo habitualmente y ellos a mí).
- En Xing, y cada vez más en LinkedIn, empieza a haber mucho spammer. Es una pena, porque precisamente hay bastantes medidas restrictivas para que esto no pase, pero especialmente los grupos son una fuente incontrolada de mensajes no solicitados, casi siempre para propuestas comerciales o búsqueda de contactos.
- Hay que discriminar, porque es imposible mantener el perfil actualizado en todas las redes sociales, a no ser que realmente no te quede más remedio que centrar tus esfuerzos en sacar algo de ahí.
Es bonito ver cómo crecen las posibilidades publicitarias y de marketing en LinkedIn y Facebook, sobre todo si has estado ahí desde hace tiempo y le has dado vueltas a cómo poder sacar chicha de fenómenos tan populares, más allá del pago por suscripción.
Muy recomendable para esto la nota técnica multimedia del IE sobre marketing digital.



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