Leía en Expansión que estas Navidades tiembla nuestra cesta, o más bien temblamos nosotros porque no está nada claro que vayamos a tenerla…
A mi este año no me toca, pero lo mío tiene explicación de otro calibre; si casi, en mi caso hasta mejor así, puedo decir. Pero no me gustaría que los trabajadores nos quedáramos (y me incluyo porque me incluyo en el colectivo) sin cesta estas Navidades, porque la cesta de Navidad es una tradición. Si nos quitan la cesta que más nos pueden quitar?…casi el espíritu navideño! Es como quitarle el roscón a Reyes, el pavo a acción de gracias, …aunque claro esto lo compramos nosotros…
Arrimar el hombro, no es eso lo que nos piden nuestras empresas porque las cosas están complicadas? pues por el alma de las Navidades, queridas empresas, mantened la cesta, hacedla más grande, más pequeña, más colorida, más lo que sea, …pero este año no!, que a vosotros os toca arrimar el OTRO hombro.
Las familias también lo estamos pasando mal no sólo las empresas. Y qué mejor marketing hacia nuestros clientes internos que una alegría, no? Ahí queda eso, para reflexión de cada uno.
Pido perdón por el final de este video…yo no lo he hecho pero lo pongo aquí…




11 de Diciembre de 2008
Alejandra,
Te enlazo en mi blog a ver si te llegan lectores de Holanda.
Beso.
Ale
11 de Diciembre de 2008
Yo sinceramente creo que la cesta de navidad o la cena de navidad deberían concebirse como parte de la estrategia de comunicación interna de cualquier empresa. Así que como inversión en el bienestar de los trabajadores, deberían hacerse recortes, pero no elimarla!!!!
Saludos,
Idoia
12 de Diciembre de 2008
En mi empresa la crisis no hace mella. Nunca tuvimos Cesta de Navidad, así que seguimos sin ella… Nos bajarán el sueldo, pero la cesta no nos la tocan!!!